Domingo, Marzo 26, 2017
   
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Economía Circular

Productores europeos advierten del impacto catastrófico de las negociaciones con Mercosur.Es un proyecto de múltiples acciones con el objetivo de hacer desaparecer la pérdida de alimentos, como desafío. En su inmensa mayoría se tiran a la basura, tanto en las ciudades como en los pueblos y se buscan soluciones para reutilizarlos. Iniciativas que al mismo tiempo que ataje la progresiva falta de alimentos, e incluso las hambrunas, que además son graves injusticias, pero que tienen remedio en buena parte, con las producciones actuales.

“El objetivo es concienciar a la población sobre el aprovechamiento de los alimentos.”

La reutilización de los desperdicios ha sido una práctica habitual en el mundo agro-pecuario y forestal, y los generados en los hogares estaban destinados a la ganadería familiar. Hoy en día la prevención medioambiental y sanitaria lo dificulta seriamente. En general, son abusivas las pérdidas por el vigor con que se trata, por ejemplo, en el caso de la caducidad en las etiquetas que fuerzan al comercio a deshacerse de los productos con mucha antelación. Incluso se pone en duda, la posibilidad de entregarlo a los Bancos de Alimentos, aunque haya margen. Como ha quedado demostrado con un producto sensible como el yogurt. El etiquetado de fechas del yogur se rige ahora por la normativa horizontal europea sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y relativa a la higiene de los alimentos, por lo que serán los operadores quienes determinen la "fecha apropiada de consumo" de cada producto y su límite temporal. Hasta ahora la fecha de caducidad estaba establecida en 28 días desde la fecha de fabricación.

Un hecho paradigmático es el caso de los hogares en los que se tiran alimentos, al igual que sucede en los restaurantes, en la mayoría de los casos porque no se saben reutilizar. Lo que no ocurría con nuestros mayores. La mayoría de las familias no saben cocinar o no tienen tiempo, y en los cursos y libros de cocina, se enseña a trabajar con alimentos de calidad, pero nunca a reutilizar las sobras porque “es poco elegante”. Es un problema de educación, hay que concienciar a la población sobre el aprovechamiento de los alimentos

El desperdicio alimentario tiene un enorme impacto económico, y para atajarlo hay que analizar su dimensión social, ética y ambiental; un tercio de los alimentos producido en el mundo terminan siendo desechados.

Algunas de las medidas que contribuyen a la reducción del desperdicio son:

  • planificar adecuadamente el menú
  • realizar una compra inteligente
  • tener en cuenta el presupuesto
  • conservar adecuadamente los alimentos para evitar su deterioro
  • consumirlos por orden de fecha de caducidad, etc.
  • ajustar las raciones
  • rentabilizar la comida sobrante
  • utilizar “el tupper” si comemos fuera de casa o pedir "para llevar" lo que nos sobre si vamos a un restaurante
  • depositar en la basura solo lo que sea imposible de aprovechar, …

En el caso de los alimentos que se entregan a familias necesitadas por parte de la UE, el Estado, Cáritas, Cruz Roja, etc. una parte van directamente a la basura porque no se saben cocinar o reutilizar, se considera que no son de calidad, al menos como los que toman “los pudientes”. Falso, porque todos son productos de primera, hay frutas y verduras fuera de temporada, que la mayoría de los ciudadanos no pueden adquirir. Algunos ejemplos bien conocidos son la leche en polvo. Las legumbres que hay que cocinar y que reciben un volumen que exigiría guisar más de un día a la semana, las pastas, etc. Y más aún los niños que comen de capricho. O los problemas derivados de la obesidad, generados por una mala alimentación.

Por todo ello, la primera solución empezaría por los colegios, desde las mismas guarderías. Hay que formar a los cocineros, para después poder formar a la población infantil y a los padres. Y al igual que existen puntos de recogida de basuras de manera clasificada, puntos de recogida de ropa, puntos limpios, etc., sería bueno que se establecieran puntos de recogida de alimentos.

Por último, está la utilización de los bio-residuos, así como la reutilización del agua, lixiviados, etc. en la agricultura, jardines, riegos urbanos, etc. y con todo ello establecer un sistema de economía circular, utilizando los recursos de manera optimizada.

Felipe González de Canales y López Obrero
Presidente IDC


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